El bot detecta su competencia y ajusta la complejidad automáticamente. Los principiantes obtienen frases simples, los avanzados obtienen modismos y matices.
Los errores se corrigen en contexto con explicaciones claras de la regla. Sin tablas de gramática abstractas — aprenda haciendo.
Las palabras nuevas se introducen de forma natural en la conversación y se refuerzan entre sesiones. El bot rastrea lo que ha aprendido y lo que necesita repasar.
El idioma no son solo palabras — es cultura. El bot explica cuándo usar el registro formal vs. informal, expresiones locales y normas sociales.
Simule situaciones reales: pedir en un restaurante, registrarse en un hotel, pedir direcciones, negociar en un mercado, entrevistas de trabajo.
El bot recuerda sus puntos débiles, lagunas de vocabulario y errores recurrentes entre conversaciones. Cada sesión se construye sobre la anterior.